Como en Fama. I
Martes 25 Marzo, 2008 — YúpiterSuena la sirena y los obreros se ponen en fila delante de la mesa del capataz:
- Manolo! Vamos a ver Manolo ¿cómo te lo digo? Hoy no es que hayas estado mal… has estado nefasto. Se te ha caído la carretilla con cemento y se ha derramado todo. Eso Manolo es dinero perdido en la obra. A partir de ahí no has dado pie con bola: has tirado una fila de ladrillos ya puestos, has roto una pala, te has dejado la manguera abierta… Así no se llega a ninguna me parte ¿no crees? Tienes que poner más atención en lo que haces porque también repercute en tus compañeros.
- Álvaro y Lucas! Bien, chicos, bien! Hoy habéis demostrado una gran capacidad de coordinación echando la masa y poniendo ladrillos. Ya habéis visto que os ha cundido mucho el día y habéis dejado el muro casi acabado. Seguid así!
- Carlos! Vamos a ver Carlos. La hora del bocadillo es sagrada. Clávate esto bien en la cabeza, porque por echar más tiempo en la obra no siempre es mejor. Valoro tu esfuerzo y tu tesón pero los descansos hay que cumplirlos porque como venga un día una inspección o algún sindicalista a mí se me cae el pelo ¿me oyes? Además, has hecho una de las masas con demasiada agua ¿has visto?
- Fermín! Hoy ha sido tu primer día. Le achacaremos tus fallos a los nervios. Sé que vienes de trabajar con los electricistas y esto es muy distinto pero cuando doy una orden es para cumplirla y no para que lo hagas como tú creas. Has roto tres cristales de las ventanas por no hacerme caso y cogerlos como a ti te daba la gana. No, no! No llores! Tómate este nuevo trabajo como un reto, como una manera de superación personal. Tienes que sentirte a gusto entre los ladrillos y hacer que te gusten.