Razón para no leer El señor de los anillos
Martes 6 Mayo, 2008 — YúpiterLas modas son caprichosas. Una de las últimas sagas en relanzarse ha sido El señor de los anillos de J. R. R. Tolkien y como moda se empezó a regalar estos libros y yo recibí uno de ellos como regalo. Por suerte a nadie le ha dado por regalarme los Harry Potter de J. K. Rowling, aún me sorprende ver a niños de siete años leyéndose esos tochos de libros. En mi niñez leer un libro así de gordo a esa edad me resultaba imposible, tirábamos con los de Barco de Vapor, pero como ahora es una moda…
Me regalaron La comunidad del anillo y mientras la leía decidí que no volvería a leer ningún libro más de la saga. Es un libro hartamente aburrido y no para de detenerse en detalles nimios.
Haciendo una parodia al texto podría comenzar así:
Cuando Frodo Bolsón y Sam Gamyi pusieron el pie en la senda que les llevaría hasta su destino se encontraron con la primera piedra del camino, se llamaba Hiloytun. Hiloytun no era una piedra grande, pero tampoco pequeña y era característica por su forma pues aparecía un abultamiento en uno de sus costados. Justo a su lado y detrás de ella estaba Bratenmart un canto rodado sacado del río por Restrefalt uno de los niños vecinos que vivía en La Comarca. Bratenmart era una piedra que tenía milenios y se pulió a base de rodar durante años siguiendo el curso del río. Cuando Restrefalt acudió un día a bañarse en el río, cogió a Bratenmart junto a Girolda y Tusstina, otras dos piedras del río y se las guardó en el bolsillo. Cuando volvía a casa en el carro de su padre, el maestro carpintero Thombós que había construido la casa en la que él y su familia vivía con las maderas de los álamos que crecían al lado de uno de los claros del bosque que descubrió una vez que se le escapó Yumizape, la yegua que compró en el mercado de Tetter cuando se celebró la última feria del ganado, en uno de los numerosos brincos que daba la carreta, Bratenmart cayó del bolsillo de Restrefalt y quedó allí plantada al lado de Hiloytun. Un par de metros más allá de Bratenmart estaba Sutergunmenterjunishezantoni, una piedra de bordes rectos y afilados que tres meses antes se encontraba a dos millas de distancia, pero que con el paso de carros, carrozas y caballos había avanzado todo ese tramo en tan poco tiempo. Sutergunmenterjunishezantoni era una piedra nueva que se había desprendido no hace mucho de Voltreska Madre, una gran roca caliza que se situaba al lado del camino y que con el paso del tiempo y los cambios bruscos de temperatura se habría quebrado dando lugar a Sutergunmenterjunishezantoni. Frodo y Sam dieron el primer paso.
Vamos que mete un montón de historia insufrible y en la trama no ocurre una mierda. Y el resto del libro sigue así y así y así.
Y como para gustos los colores, el mío el verde.